RENC
Inicio Quienes Somos Nuestra Revista Autores Revisores Hemeroteca Noticias De Actualidad Localización y Contacto
 
ACTUALIDAD  
El efecto del zumo de remolacha sobre la presión arterial y el ejercicio físico: Revisión sistemática.
Joanna Gisbert Martí; Alba Mas Morales; Mercè Prat Bosch; Anna Vicente Cid, Joanna Gisbert Martí; Alba Mas Morales; Mercè Prat Bosch; Anna Vicente Cid; Marta Romeu Ferran. , 03/09/2015
 
comparte:
Facebook Twitter Linked-in

INTRODUCCIÓN

Esta revisión sistemática ofrece una visión de la literatura actual y evidencia científica que envuelve el potencial del nitrato inorgánico (NO3-) de la remolacha (Beta vulgaris) para mejorar la salud humana y el rendimiento físico.

Las personas se preocupan cada vez más de buscar ingredientes nutricionales clave que puedan mejorar las funciones corporales, mantener la salud, enlentecer la aparición de la enfermedad crónica y aumentar la esperanza de vida1.

La remolacha es conocida por ser una fuente rica en antioxidantes y micronutrientes como potasio, betaína, sodio, magnesio, vitamina C y NO3-, anión sobre el que conduciremos nuestra revisión sistemática2.

Ante los efectos adversos de la ingesta de NO3-, la European Food Safety Authority (EFSA) establece una Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 3,7mg/Kg peso/día3 (4,2mmol para una persona de 70Kg).  Sin embargo, se han atribuido efectos beneficiosos al NO3- procedentes de   vegetales de hoja verde y de la remolacha y su zumo (250mg de NO3-,  (>4mmol) por cada 100g de alimento)3.

El NO3- de la remolacha se absorbe en el intestino y pasa a la circulación sistémica. El 25% se concentra en la saliva, donde las bacterias de la cavidad oral reducen el NO3- a nitrito (NO2-)4. Parte del NO2- salival se convierte en óxido nítrico (NO) cuando llega al ambiente ácido del estómago, mientras que la otra parte se absorbe y aumenta el NO2- en plasma circulante5-6.

El proceso de reducción de NO2- a NO puede hacer que la biodisponibilidad del NO aumente y por consecuencia se reduzca la presión arterial (PA)7. Además, este proceso es facilitado en condiciones dónde la disponibilidad de oxígeno es baja (isquemia e hipoxia), y también el pH. Estas condiciones (presión baja de oxígeno y pH) las podemos encontrar en el músculo esquelético durante el ejercicio. La mejora de la biodisponibilidad del NO mediante el aumento de la vía NO3-- NO2--NO puede influenciar la función muscular y en el rendimiento durante el ejercicio físico (EF) 8-9.

La reducción de la biodisponibilidad del NO se ha asociado a su vez con el deterioro de la función endotelial y el aumento del riesgo de hipertensión (HTA) y enfermedad cardiovascular (ECV)10-13. Aquellos individuos cuyas edades están comprendidas entre los 40-70 años, cada aumento de 20mmHg de la presión arterial sistólica (PAS) y cada 10mmHg de la presión arterial diastólica (PAD) doblarían el riesgo de padecer ECV14.

Se ha observado que la disminución de la PAD en 5-6mmHg en 5 años15  y la reducción de 10mmHg16 de la PAS reducirían el riesgo de padecer ECV e infarto.

Así pues, el propósito de la revisión es estudiar si la suplementación con NO3- procedente de la remolacha y las dietas enriquecidas en NO3- se pueden considerar estrategias nutricionales para la prevención de ECV así como para aumentar el rendimiento durante el EF.

MÉTODOS

Estrategia de búsqueda

El presente estudio de revisión sistemática se ha llevado a cabo siguiendo las guías de la declaración PRISMA17 y elaborado a partir de trabajos científicos publicados en diferentes revistas científicas de actualidad. La búsqueda se ha realizado en las bases de datos electrónicas especializadas MEDLINE (PubMed) y Web Of Science (WOS) hasta el 18 de febrero de 2015. Los términos utilizados en el proceso de búsqueda estaban incluidos en el Theasaurus Medical Subject Headings (MeSH). Las palabras clave utilizadas han sido beetroot, blood pressure y exercise.

Los criterios de inclusión utilizados para la selección de los estudios fueron: ensayos clínicos publicados en los últimos cinco años, que midieran el efecto del NO3- procedente de la remolacha sobre la PA y el EF. Se incluyeron estudios realizados en humanos, con o sin enfermedad, y con distintos tipos y  niveles de ejercicio.

Resultados de la búsqueda

Tras hacer la búsqueda utilizando solamente las palabras clave, se identificaron un total de 73 artículos, de los cuales una vez seleccionados aquellos realizados en humanos y durante los 5 últimos años, restaron 54 referencias. Para poder conseguir el objetivo de la revisión sistemática, se empezó por excluir 15 artículos duplicados. Después de leer el título se eliminaron 4 estudios por ser revisiones y 2 por no estar realizados en humanos. A continuación, se hizo una lectura de los resúmenes, excluyendo 4 de ellos por no medir la PA, y otro por ser una revisión. En este mismo punto también se descartaron un total de 8 artículos por no poder acceder al texto completo. Los demás artículos, que se pudieron analizar a texto completo, fueron 20, de los cuales se suprimieron 2 por ser revisiones, 3 por no estudiar el efecto del EF, 2 por no medir la PA y 1 por ser una intervención realizada con una suplementación de nitrato sódico. Por tanto, el número total de estudios incluidos en la síntesis cualitativa de la revisión sistemática fue 12. La estrategia de búsqueda realizada en ambas bases de datos se presenta en la figura 1.

RESULTADOS

Estudios

Nuestra revisión sistemática se centra en 12 estudios los cuales observan el efecto de NO3- presentes en la remolacha sobre la PA y el EF (tabla 1). El estudio realizado por Wylie LJ et al. (2013)18 mesuró estas dos variables por separado y en diferentes sujetos, es por eso, que en la tabla 1 se encuentra fraccionado en dos subestudios: Wylie LJ et al. (2013)a18 y  Wylie LJ et al. (2013)b18. Como resultado, la revisión sistemática se ha hecho en base a 13 intervenciones.

El diseño de los estudios fue a doble ciego y cruzado. Excepto en dos de ellos donde se hizo una intervención a simple ciego19-20 y otro que fue un ensayo sin ciego21.

Sujetos

La media de sujetos que participaron en este conjunto de estudios fue de 10. La muestra más pequeña fue de 8 sujetos y la más grande de 16. De estos estudios, 7 se realizaron solamente en hombres y los 6 restantes fueron realizados en ambos sexos. De manera que, de la muestra total de sujetos estudiados (n=133), el 81,95%  son hombres y el 18,05% mujeres.

La media de edad de los sujetos fue de 34 años. En concreto, el 76,92% de las intervenciones se hicieron en adultos jóvenes (de 18 a 35 años)18-20,22-27y con una media de edad de 25,7 años. Además, un 15,38% de los estudios se hicieron en sujetos de 36 a 64 años28-29 con una media de edad de 59,25 años. Y por último, un 7,7% de las intervenciones se hicieron en adultos de más de 65 años21 con una media de edad de 67 años.

En siete de los estudios los sujetos eran sanos, activos y se encontraban en normopeso18-19,22-23,25,27-28. En el estudio realizado por Kenjale AA et al.21, los sujetos presentaban enfermedad arterial periférica (EAP) (Índice de Masa Corporal= 28,6Kg/m2) y en el realizado por Kerley CP et al.29 presentaban enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) (Índice de Masa Corporal=26,3 Kg/m2), en ambos se observaba un ligero sobrepeso. Tres de las intervenciones se hicieron en atletas entrenados, dos de ellas en ciclistas20,26 y otra en el que los participantes eran buceadores24.

Intervención dietética

En cuanto a la intervención dietética, en todos los estudios se utilizó zumo de remolacha (ZR) como fuente de NO3-. El suplemento se administró en un rango de 70mL a 750mL al día con una media de 385,38 mL y 7,59mmol de NO3-.

Todas las intervenciones dietéticas fueron a corto plazo (1-6 días), en cambio, el estudio que llevó a cabo Vanhatalo A et al. (2010)19, los sujetos realizaron la suplementación durante 15 días.

La suplementación de ZR se administraba entre 1-3 horas preejercicio. En cambio, Vanhatalo A et al. (2011)25 empezó la suplementación 24 horas antes del test.

En la mayoría de los estudios no se observaron efectos adversos y la tolerancia al ZR fue buena. En tres estudios se reportó beeturia (orina de color rojo)18-19, 21.

Presión arterial

La PA se mesuró antes y después de la ingesta del suplemento para poder observar el cambio producido en el organismo. Para ésta revisión sistemática se han escogido aquellos resultados significativos (p <0,05) y respecto al grupo placebo (PL) (tabla 2). El momento de la toma y de la bajada de PA, en la mayoría de los estudios, fue antes de la realización de los diferentes tipos de EF, no obstante, Thompson KG et al.22 y Kenjale AA et al.21 la midieron también después de éste.

En nueve de los estudios18a-19,21-22,25-29 la PAS disminuye [mín= 4mmHg19–máx=17mmHg21]. Cinco de los estudios no encontraron diferencias significativas sobre la reducción de la PAD20,22-23,26-27. En seis de los estudios18a-19,21,25,28-29 hay datos de una reducción significativa de la PAD [mín= 2,5mmHg con 8.4mmol de NO3- 18a –máx= 9mmHg con 12,9 mmol de NO3- 21].

Por lo que refiere a la presión arterial media (PAM), también se observa una bajada significativa [mín=0,5mmHg con 4,2mmol18a–máx=9mmHg]29. En algunos estudios esta bajada no es significativa23,26-27,20 y en dos estudios no fue mesurada21-22. Después de 2,5 horas de la ingesta de ZR en buceadores entrenados24 se observó una disminución de la PAM, mesurada 4 minutos antes de la realización de las apneas submáximas (2 minutos de duración).

El estudio que hizo Wylie LJ et al18 está dividido en dos intervenciones complementarias ya que en la primera se mesuraba la PA18a pero no se hacía ningún tipo de EF mientras que en la segunda no se mesuraba la PA y sí que se hacía EF18b. Como en la primera parte del estudio la PA ya era significativa, en la segunda estos efectos ya se dan por hecho.

En éste mismo estudio18, donde se examinaba la farmacocinética del NO3-  se observó que la PA se redujo significativamente en las cantidades administradas, aunque no hubo diferencias significativas en la reducción de la PA entre las cantidades de 8,4 y 16,8mmol de NO3-  en ninguno de los periodos estudiados. También demostró que una cantidad baja de NO3- (4,2mmol) bajaba la PA una hora después de la administración del ZR. Asimismo, puso en evidencia que el efecto del NO2-  de la remolacha no duraba más de 12h, ya que a las 24h postingesta en ninguna de las cantidades se observó un cambio en la PA.

Vanhatalo A et al. (2011)25, observó en adultos jóvenes sanos que la PAS, PAD y PAM obtenidas en condiciones de hipoxia fueron menores en el grupo de intervención que tomaban 500mL de ZR antes de realizar el ejercicio de extensión de rodilla.

Ejercicio físico

Se entiende como rendimiento deportivo la capacidad que tiene un deportista para expresar sus potencialidades físicas y mentales bajo unas condiciones determinadas, estableciendo así, una relación entre la energía utilizada para llevar a cabo el EF y el efecto útil obtenido de éste30-31.

Los diferentes estudios incluidos en la presente revisión vieron como la ingesta de ZR conllevaba una mejora del rendimiento deportivo (tabla 3).

Kelly J et al.28, llevó a cabo una intervención en personas mayores de 60 años, sin enfermedad, las cuales después de realizar una prueba de andar, presentaron una disminución del consumo de oxígeno (VO2) y por tanto una reducción del déficit de éste.

Cinco estudios observaron una mejora del rendimiento mediante el incremento del tiempo hasta el agotamiento18-19,21-22,27 [mín=14,45%-máx=18%] (entendido este último como el cansancio que obligaba a los participantes a dar la prueba por finalizada) y la tolerancia al ejercicio durante la extensión de rodilla25,27. Asimismo, por lo que refiere al incremento del tiempo hasta el agotamiento, una relación dosis-respuesta fue descrita cuando se administraron 70mL (4,2mmol), 140mL (8,4mmol) y 280mL de ZR (16,8mmol), no obstante, las diferencias significativas respecto al grupo PL solo se observaron entre las cantidades de 8,4mmol y 16,8 mmol18. Entre estas dos cantidades no se observaron diferencias significativas.

Tras la administración de 6,2mmol de NO3- en ciclistas de competición26 y entrenados20, se observó que aproximadamente 2,5 horas posteriores a la ingesta disminuía el tiempo de la prueba a contrarreloj. Se observó que el NO2- en plasma aumentó un 138% y un 30% respectivamente comparado con el PL. No obstante, Wilkerson DP et al.20 observó que esta disminución del tiempo (0,8% o 1,2 minutos) no fue estadísticamente significativa comparada con el grupo PL, aunque hubo una correlación significativa entre el aumento de la [NO2-] y la reducción del tiempo para completar la prueba a contrarreloj. Paralelamente, Murphy M et al.23 observó en adultos activos un aumento del 5% de la velocidad al correr en los últimos 1,6 Km.

Engan HK et al.24 observó un aumento del 11% en la duración de la apnea máxima respecto al grupo PL en buceadores entrenados después de la suplementación de 70mL de ZR.

Por último, Kenjale AA et al.21 relacionó la [NO2-] en plasma con el incremento de la oxigenación de los tejidos periféricos en áreas hipóxicas y el incremento de la tolerancia al EF en pacientes con EAP. Kerley CP et al.29 estudió los efectos del NO2- en sujetos con EPOC correspondiendo a un aumento del 11% de la distancia recorrida en la prueba ISWT (Incremental Shuttle Walking Test).

DISCUSSIÓN

La ECV supone un gran problema de salud pública32 y la prevención de ésta mediante el seguimiento de una dieta rica en frutas y vegetales, como es la dieta mediterránea33-34 o la dieta DASH35, puede suponer un tratamiento eficaz y económico para conferir protección ante ésta. La HTA es un factor de riesgo de ECV36. Por otro lado, estudios epidemiológicos sugieren que la práctica de EF adaptada a las características del individuo puede ser beneficiosa para la prevención y tratamiento de la HTA y para disminuir el riesgo cardiovascular y la mortalidad37.

El NO es un potente vasodilatador que actúa sobre la PA y retarda la aterogénesis38. Algunas ECV como la pre-HTA, la HTA y la aterosclerosis se han asociado con una disfunción endotelial y una disminución de la biodisponibilidad del NO38. La suplementación con NO3- dietético estaría asociada con una mejora de la disfunción vascular endotelial38-39,40, la inhibición de la agregación plaquetaria38, de la rigidez de las arterias40, del estrés oxidativo y de la inflamación39, todo ello en adultos sanos38 y con HTA40. Estas evidencias sugieren que el NO3- en la dieta probablemente juegue un papel muy importante en la medida de los efectos beneficiosos de una dieta rica en vegetales38.

Históricamente nos han advertido que el NO3- podía metabolizarse a compuestos N-nitrosos en el cuerpo humano, muchos de los cuales son cancerígenos41.

Estudios en humanos han demostrado una asociación entre la ingesta elevada de NO3-  y la aparición de ciertas neoplasias; aunque no se pueden establecer correlaciones aún42. No existe ninguna recomendación sobre los beneficios o peligros de la suplementación con NO3- 29, ni tampoco los efectos que se pudieran producir con la ingesta de altas cantidades de NO3-  a largo plazo, por eso, son necesarias más intervenciones para poder recomendar la suplementación crónica43. Aun así, el NO2-  formado endógenamente a partir del NO3-  parece ser beneficioso mediante la formación de NO endógeno, mientras que el NO2-  consumido exógenamente se ha asociado con la formación de nitrosaminas29.La posible nitrosaminación producida a causa de la ingesta de vegetales se podría ver disminuida a causa de los antioxidantes que acompañan al NO3- 44-45. La IARC concluyó que la nitrosaminación y el cáncer gástrico se asociaban bajo condiciones de ingesta reducida de vitamina C y un consumo elevado de NO2-  procedente mayormente de carnes curadas46. La vitamina C se encuentra en gran variedad de frutas y vegetales y es particularmente rica en el ZR, lo que podría contrarrestar los efectos adversos de las nitrosaminas.

Además, a la remolacha, se le atribuyen efectos beneficiosos por su al alto contenido en NO3-, los cuales podrían aportar prevención ante la infección, protección del estómago, mejora del rendimiento durante el EF y la prevención de ECV41. Algunos autores18,26 sugieren que, además del NO3-, existen otros componentes que actúan de forma sinérgica, tales como la betaína que estaría relacionada con la mejora de la resistencia muscular, fuerza y potencia47-48. Por otra parte, algunos estudios49-50 han reportado que los polifenoles (quercetina y resveratrol), compuestos encontrados en la remolacha, podrían aumentar la capacidad aeróbica y la estimulación de la biogénesis mitocondrial. Dada la diversidad de las evidencias, se necesitarían más estudios que contemplaran si el efecto beneficioso de la remolacha se debe únicamente al NO3-  o al conjunto de componentes del alimento, y así podernos referir a éste como un alimento funcional en un futuro.

Por todos los efectos beneficiosos atribuidos al NO3-  y la posible interacción entre el NO3-, la PA y el EF, nuestra revisión sistemática se ha centrado en estudiar la relación de la suplementación dietética con remolacha (en forma de zumo) y sus efectos en la bajada de la PA y el aumento de la respuesta al ejercicio como posible estrategia para la prevención de ECV.

Presión arterial

La Joint National Comitee estima que la reducción de 5 mmHg en la PAS puede disminuir el riesgo de mortalidad por infarto en un 14% y la mortalidad por ECV en un 9%7. De los estudios analizados en ésta revisión, siete, han observado una reducción de 5 a 17mmHg de la PAS18a,21,25-29. En otros, se observa una disminución significativa de la PAS aun y siendo inferior a 5 mmHg 19,22.

En un estudio llevado a cabo en 2008 por Webb AJ et al.38, el aumento de los niveles de NO3- en plasma se observó después de los 30 minutos postingesta, y a las 1,5 horas llegó a su pico máximo manteniéndose elevado durante las 6 horas posteriores. El pico de NO2- en plasma fue a las 2,5-3 horas, conservándose estos niveles hasta las 5 horas y llegando cerca de las medidas basales a las 24 horas38. En este estudio se observó que la bajada de la PA empezó a producirse a partir de la primera hora después de la ingesta. Los estudios presentes en nuestra revisión han observado diferencias significativas en la bajada de la PA coincidiendo con el pico de las concentraciones de NO2- (tabla 2). Esto concuerda con el estudio de Wylie LJ et al.18a, en el que con una dosis de 4,2mmol de NO3- observó una bajada de la PAS a la hora postingesta. Cabe destacar, que esta misma dosis se encontraría dentro de la IDA y se estaría asegurando que los límites de la ingesta de NO3- no se sobrepasaran.  Si bien, observó que hubo una bajada más significativa de la PA entre las 2 y 4 horas postingesta con la administración de 8,4 y 16,8mmol de NO3-. En contra, Murphy M et al.23, mesuró la PA justo en la primera hora después de la ingesta de ZR (8,06mmol) y no observó una disminución en ésta. Según los autores, éstos 60 minutos entre la ingesta de ZR y la toma de la PA posiblemente no fueron suficientes para observar los efectos fisiológicos del NO3- en el organismo23. De modo que, hemos observado que el pico de reducción de la PA es proporcional a la concentración de NO2-. Además, Wylie LJ et al.18a, observó que la bajada de PA es dosis dependiente hasta 8,4mmol y 16,8mmol de NO3-, a partir de aquí, con 16,8mmol no se muestran diferencias significativas al compararlo con 8,4mmol de la misma sustancia. Por consiguiente, sería necesaria más investigación en el futuro.   

En general, los estudios que miden el efecto del NO3- sobre la PA son a corto plazo. En cambio, un reciente estudio40 realizado a 64 pacientes con HTA de edades comprendidas entre 18 y 85 años, los cuales recibieron la suplementación durante 4 semanas de ZR o PL, observó una reducción de la PAS y PAD clínica de 7,7/2,4 mmHg respectivamente, y una mejora de la función endotelial en un 20%. De todos modos la PAS y PAD mesurada en casa disminuyó 8,1/3,8mmHg. Esta es la primera evidencia científica a largo plazo que reporta la reducción de la PA después del consumo de ZR en pacientes con HTA. Es por eso necesario el desarrollo de más estudios incluyendo un período más extenso de tiempo y realizado en sujetos con HTA para poder establecer recomendaciones.

Ejercicio físico

A medida que la intensidad del EF aumenta también lo hace la demanda de oxígeno y, en consecuencia, el consumo de oxígeno (VO2) se ve incrementado para poder generar más ATP en el músculo y continuar el ejercicio. Llegará un momento en que el esfuerzo comportará un consumo máximo de oxígeno (VO2 máximo), obligando al sujeto a finalizar el EF. El organismo utilizará el volumen máximo de oxígeno para convertir y consumir energía (ATP) y que las fibras musculares puedan realizar la contracción51. El NO3- podría aumentar el rendimiento deportivo a causa de la disminución del VO2 y del incremento del VO2 máximo52. La reducción del VO2 estaría relacionada con la disminución del coste de ATP, mitigando así los cambios en los substratos intramusculares y en la producción de metabólitos (PCr, ADP, Pi), los cuales estimularían la respiración mitocondrial y aumentarían la oxigenación del músculo43. Asimismo, existe evidencia reciente que demuestra que la suplementación con NO3- mejoraría el flujo sanguíneo en el músculo53, la eficiencia ante el EF y en consecuencia, aumentaría el rendimiento54.

Kenjale AA et al. (2011)21 estudió sujetos con EAP, y observó que el aumento de la concentración plasmática de NO2- estaba asociado con un aumento de COT (Claudication Onset Time) y PWT (Peak Walking Time), y una reducción en el VO2, comparado con el grupo PL. Además, en otros estudios hechos con jóvenes sanos, se ha observado un mayor beneficio de la suplementación de NO3- en poblaciones con EAP. Esto se debe a que la relación NO2--NO aumenta el flujo de sangre a las zonas con hipoxia tisular i aumenta la tolerancia al ejercicio en pacientes con EAP. Un VO2 reducido al andar tiene implicaciones muy importantes para la mejora de la capacidad para realizar las tareas diarias generales dentro de las poblaciones de edad avanzada y los pacientes con EAP, ya que estos grupos suelen tener un VO2 máx. reducido y, en consecuencia, las actividades de la vida diaria les obligan a trabajar hacia el extremo máximo de su capacidad, lo que resulta en un estrés metabólico grave. Entonces, el hecho de que el consumo dietético de NO3- reduzca el consumo de oxígeno en estas actividades, supondría una mejora en la capacidad funcional y en la calidad de vida. Aun así, se requiere más investigación sobre los efectos de la dieta suplementada con NO3- sobre el consumo de oxígeno al andar y el rendimiento funcional dentro de las poblaciones clínicas.

Kerley CP et al. (2015)29 demostró que un 25% de los sujetos mejoraron en un grado clínicamente significativo su EPOC. Es por eso que aumentar la ingesta de NO3- en la dieta de forma crónica a través de estrategias nutricionales puede representar una posible oportunidad de influir en la tolerancia del EF en la EPOC; pero no se evalúan los efectos crónicos. Según los autores, los vegetales ricos en NO3- pueden representar un bajo coste, aceptable, nuevo, y una opción terapéutica coadyuvante, ya que la EPOC se asocia con una disminución de la capacidad pulmonar para la práctica del EF.

En conclusión, se ha observado un aumento de las concentraciones de NO2- en plasma, tras el consumo de ZR que se ha asociado a su vez con un aumento del rendimiento durante el EF, suponiendo así un posible efecto ergogénico. De todas formas faltaría evidencia sobre estudios realizados en otros tipos e intensidades de EF. Para las poblaciones o individuos con EPOC, ECV o trastornos metabólicos, una reducción en el VO2 de las actividades diarias podría mejorar significativamente la capacidad funcional27.

Conclusión

Creemos necesario hacer estudios con muestras mayores que analicen la eficacia, la tolerancia y la seguridad de la suplementación con ZR a largo plazo para poder dar recomendaciones más sólidas a la población en general, con y sin enfermedad. Por el contrario, la Calculadora de Tamaño Muestral (GRANMO)55 indica que el tamaño de la muestra es adecuado, siendo necesarios únicamente 10 sujetos para detectar una diferencia igual o superior a 5 unidades (asumiendo una desviación estándar de 5 mmHg y para detectar una diferencia mínima de 5 mmHg en la PAD). Además, sería interesante que la muestra incluyese más población femenina, ya que la muestra utilizada en los estudios es mayormente masculina.

El contenido de NO3- en el ZR observado en los estudios, comparándolo con la IDA, sobrepasaría los límites establecidos. Aun así, según la EFSA, los efectos beneficiosos del consumo de remolacha y otros vegetales supera el posible riesgo potencial para la salud humana derivado de la exposición a los NO3- 56.

El NO3- es eliminado completamente por excreción urinaria a las 24 horas57. Si el fin de la ingesta fuera obtener un efecto agudo, no existiría ningún problema. En cambio, si el objetivo fuera conseguir un efecto crónico, creemos necesario hacer estudios a largo plazo y con ingesta similar a la IDA para ver si también se observan efectos en la bajada de la PA así como en el aumento del rendimiento deportivo.

Aunque haría falta establecer unas recomendaciones generales para la población, ciertos colectivos necesitarían que se llevaran a cabo intervenciones más específicas. Uno de estos casos serían los sujetos con pre-HTA, ya que sabiendo cómo actúa el ZR en el organismo se podría enlentecer la aparición de la enfermedad. Otro caso serían las personas de edad avanzada, que además de ser un grupo de población donde la HTA es prevalente58, también presentan otros cambios en el estado fisiológico relacionados con la edad: sufren una disminución de la colonización de bacterias orales y de la actividad de la óxido nítrico sintasa (NOS), resultando así a un menor efecto de la conversión de NO3- a NO2-59. Por otra parte, se ha observado una disminución de la cinética del VO2 máx. que conllevaría a la disminución de la tolerancia al ejercicio28. Un último grupo de población serían los deportistas entrenados. Wilkerson DP et al.20, dónde la intervención fue llevada a cabo en ciclistas entrenados, no observó una bajada significativa de la PA y solamente un aumento del 30% de [NO2-]. Según los autores, esto podría estar causado por un menor incremento del NO2- en plasma, bien porque los sujetos consumían habitualmente una dieta rica en NO3- y los niveles basales de NO2- ya eran elevados o, porque las personas entrenadas podrían tener una mayor actividad de la NOS. Es importante seguir estudiando la relación entre el nivel de entrenamiento y la dosis de NO3- necesaria para elevar la [NO2-] al fin de obtener un mayor rendiminento1.

Gran parte de los estudios de ésta revisión sistemática han observado los beneficios de la suplementación dietética con ZR en dosis de 450mL (aproximadamente 2 tazas). Por un lado, disminuye los niveles de PA y por otro lado, ayuda a mejorar el rendimiento deportivo. En los casos de individuos con HTA, se recomienda bajar la PA y, además, realizar EF adaptado a las características del individuo para mantener estos niveles óptimos. Por todo esto, el ZR tendría un efecto beneficioso sobre la salud cardiovascular de la población general, y en especial, la de los pacientes con HTA. Para observar beneficios en el aumento del rendimiento deportivo, la suplementación debería administrarse entre 1,5-3 horas previas al EF en una sola dosis.

Sería interesante realizar estudios de intervención a nivel estatal con una muestra lo más equitativa posible de hombres y mujeres, que se encuentren dentro de un rango de edad amplio para poder determinar la dosis óptima de NO3-, los distintos niveles de ejercicio físico y las poblaciones en las cuáles la suplementación pudiera ser más efectiva.

Bibliografia

remolacha . presión arterial. ejercicio físico.
1316
 

RENC

Inicio
Quienes Somos
Revista
Actualidad
Hemeroteca
 
Contacto
Acceso Usuarios
Registro Usuarios
Recordar Datos de Acceso

PUBLICAR

Autores
Revisores

COLABORADORES

Aviso Legal · Política de Privacidad · Área Privada
Website renc.es - © 2012 - 2017 Todos los derechos reservados. Diseño web MultiMedia Team