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Evaluación de las modificaciones dietéticas en el periodo de Ramadan
A. Agoumi, Ma J. Oliveras Lopez, F. Martinez Martinez, H. Lopez Garcia de la Serrana , A. Agoumi 1, Ma J.Oliveras Lopez 2 , F.martinez Martinez 1 , H. Lopez Garcia de la Serrana 3 , 06/03/2016
 
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Introducción:

Un importante segmento de la población mundial correspondiente a la confesión islámica realiza una vez al año el ayuno del  ramadan. Ramadan es el noveno mes del calendario  islámica que sigue las fases lunares, rota sobre  el calendario solar  [1]. El ayuno en ramadan difiere de otros modelos de ayuno en que  este se desarrolla de forma intermitente,  con un brusco cese de la ingesta de alimentos, fluidos y sales, durante el periodo diurno que se prolonga durante 14-16 horas (dependiendo de la época del año en el que se produce), al que sigue la fase nocturna con ingesta calórica e hidroelectrolítica sin limitación, pero organizada en colaciones establecidas por la tradición,  además de  actividades sociales y religiosas que configuran un entorno muy particular, de dimensión transcendental [2]. Es lógico pensar, que en el periodo de ramadan, los musulmanes llevan a cabo una  modificación de sus hábitos alimenticios. La energia es aportada solamente por 3 comidas diarias:

La primera comida (iftar) y que equivale al desayuno, debe ser lo más ligera possible, puesto que el aparato digestivo aun va a iniciarse para la digestion.

La segunda  comida (aachaa), y que equivale al almuerzo, tiene que ser lo más completa posible, en cuanto a carnes, verduras y frutas  . 

 En cuanto a la tercera comida (sohor) y que equivale a la cena,debe contener una buena proporción en azúcares lentos (sémolas, cereales)  en fin de proporcionar al cuerpo energía de larga duración, leche, productos lácteos,  frutas   frescas y  liquidos para que en el transito intestinal se fije agua y así evitar un posible estreñimiento [4].

Considerando de forma particular la dieta en ramadan, se plantea como objetivo, la evaluación de las modificaciones dietéticas producidas por el ayuno en la  población musulmana.  Los datos más destacados en relación con la nutrición, han señalado que el ramadan no supone esencialmente una malnutrición o una inadecuada  toma de calorías [5]. Sin embargo, esta cuestión no está exenta de controversia poniendose de manifiesto una variabilidad que depende de la región y condiciones en las que se realiza el ramadan. En este sentido, algunos autores reseñan un aumento de las calorías ingeridas como consecuencia de una dieta  más elevada en proteínas y grasas [6.7], de hidratos de carbono y proteínas [6.8]. Otros trabajos advierten de desequilibrios en la ración  alimentaria concluyendo que la dieta era hiperlipídica, hipoqlucídica e hiperproteíca [9]. Contrariamente tambien se ha descrito una reducción en el total de las calorías ingeridas . Finalmente, en estudios que se han realizado fuera de un contexto islámico [10]  han detectado que la ingesta de macronutrientes se desvía de lo recomendado para la población española.

Material y métodos: 

Se procedió al análisis de la ingesta diaria en energía y macronutrientes de las personas que practicaron el precepto del Ramadan en el 2013. Para ello, se eligieron 100 voluntarios musulmanes de los que se encontraron bajo este periodo, cuyas edades están comprendidas entre 20 y 40 años, el 33% son mujeres y el 67% son hombres. Se les realizó una encuesta recordatoria dietética que refleja la dieta de cada día del Ramadan durante 3 días  seguidos completos (iftar, aachaa, sohor). Se recibió información sobre los alimentos consumidos , su cantidad mediante pesada de los mismos y en medidas caseras (platos, vasos, cucharras)  y su preparación en cada una de las 3 comidas.  El recordatorio fue completado por  cada una de las personas de la muestra previa a una serie de instrucciones informativas. En la validación del recordatorio de 24 horas se han tenido en cuenta 3 aspectos fundamentales:

. Exactitud en la identificación de alimentos ingeridos y tamaño de las porciones.

. Nivel de Calidad de la base  de datos de composición alimentaria ,codificación y que el sistema de calculo de nutrientes refleje una composición completa de los alimentos ingeridos actualmente.

. Que la selección de días de la ingesta respresenta la ingesta habidual del sujeto.

Para terminar, se procedió al análisis de los macronutrientes  de dicha dieta mediante  el  programa Diet Source.

Para  el tratamiento informático de datos , se utilizaron los aplicaciones excel y microsoft wod.

 

Resultados:

Al efectuar el análisis de la dieta diaria de 100 voluntarios musulmanos que se encontraron ayunando en  el mes de ramadan mediante   el recordatorio dietético durante 3 días seguidos, se noto lo alta ingesta de proteinas en la dieta de ramadan, suponiendo el 27% del aporte calórico diario frente al 15% recomendado. En cuanto a la proporción de los  hidratos de carbono en la dieta de  ramadan, es un poco más baja que la proporcion recomendada puesto que supone el 46% del aporte calórico diario frente al 50 hasta el 60% requerido.

El aporte calórico de los lípidos en la dieta diaria de ramadan, a su vez, se asemeja al aporte recomendado, equivale al 27% mientras que la ingesta requerida equivale al 30%. Se puede deducir de los presentes resultados que la dieta en ramadan es hiperprotéica. Por otro lado, la repartición de energía entre las 3 comidas de ramadan es totalmente distinta de la corriente: la primera comida (el iftar) equivalente al desayuno aporta la mayor proporción de la energía diaria ya que supone el 47%.  La segunda comida (el aachaa) equivalente al almuerzo, aporta la segunda fracción de energía y que corresponde al 30% mientras que la tercera comida (el sohour) equivalente a la cena aporta la proporción en energía más baja, solo el 23%, recordando que la repartición en energía recomendada en días normales es la siguiente: 25% para el desayuno 30-35% para el almuerzo, el 15% para la merienda y 25-30% para la cena (Tabla 1).

 

Discussion:

La ingesta de macronutrientes ha sido desequilibrada comparada con las recomendaciones nutricionales: Claro está la dificultad que supone mantener una dieta  equilibrada con tan pocas comidas al día y en periodo nocturno compitiendo con las horas de descanso [3].

Es bastante notable la alta ingesta de proteinas (27%) en la  dieta de ramadan. Se puede explicar por el alto consumo de platos a base de carne, pollo y huevo típicos  del ambito festivo del mes de ramadan. Así mismo durante el Ramadan aumenta de forma notoria el consumo de legumbres destacando la utilización de garbanzos y lentejas como parte de la tradicional sopa del ramadan  que adquiere  la importancia de plato diario obligado en la  comida principal durante el mes de ayuno. Estos resultados se alinean con lo comunicado por quienes encuentran un aumento en el consumo de proteinas [8.6]. En cuanto a la proporción de los hidratos de carbono  en la dieta de ramadan, es un poco más baja  que la proporción recomendada puesto que supone el 46% del aporte calórico diario frente al 50 hasta el 60% requerido. Algunos autores sustentan una modificación hipoglucídica en la dieta del ayuno [12]. El aporte calórico de los lípidos  en la dieta  diaria de ramadan, a su vez, se asemeja al aporte recomendado, equivale al 27% mientras  que la ingesta  requerida equivale al 30% a pesar de que durante el  ayuno se incorporen alimentos tradicionales de alto contenido en carbohidratos (datiles, zumos de fruta, la típica sopa, dulces típicos, en especial los que tienen en su base los frutos secos y un elevado contenido de miel. El ligero descenso puede  encontrar una explicación en la reducción de la ingesta de productos fritos que son sustituidos por tajines (platos típicos de Ramadan). Se puede deducir de los presentes resultados que la dieta en Ramadan es hiperprotéica. De hecho, fue confirmado por algunos estudios  [6.8] mientras que otros estudios demostraron que la dieta era hiperglucídica  [13] con alto contenido en carbohidratos (datiles, zumo de frutas,  dulces típicos de ramadan  que tienen en su base los frutos secos y un elevado contenido de  miel)  a expensas de disminuir el consumo de proteinas y de grasas. Sin embargo, otros estudios procedentes de otras culturas demostraron que la dieta en Ramadan era hiperlipídica debido al predominio de comidas ricas con grasa, carnes en salsa, patatas fritas donde el aporte lipídico era  excesivo  (48% del total) a expensas de disminuir el aporte de hidratos de carbono y aun más el de proteínas [3].

En cuanto a la repartición de energía entre las comidas de ramadan, es igualmente desequilibrada en este periodo.  Sin olvidar el hecho de que la energía es aportada solamente por 3 comidas diarias, la primera comida (el iftar, equivalente al desayuno) aporta la mayor proporción de energía diaria (47 %)  por ser la primera comida después de un largo dia de ayuno, entra la ansia de comer soliendo ser rica  en dulces  y azucares, batidos de  frutas, dulces que suelen ser  sustitutivos de agua por necesidad de hidratación, que tienen en su base los frutos secos y un elevado contenido de miel. La segunda comida (el aachaa) equivalente al almuerzo aporta a la segunda fracción de energia ya que correponde al 30%. Suele ser más rica en platos  con carne (carnes a la brasa, pinchitos,…) típicos del mes de ramadan. La tercera comida (el sohour) equivalente a la cena aporta la proporción en energía más baja (23 %). A unas horas tardías de la noche, se consume menos comida  y abundan sólo el consumo de leche, cereales y bollería. Estos resulatdos fueron confIrmados por un estudio sobre la repartición de energía entre las 3 comidas [3].

Conclusion:

Para realizar una dieta equilibrada se recomienda hacer reajustes en esta dieta: bajar el consumo de carnes y  legumbres en la primera y segunda comida (iftar y aachaa). Por otro lado, de la distribución de la  energía a lo largo del día, se debería de bajar la energía correspondiente al iftar bajando el consumo de dulces y comidas ricas para que luego la segunda y tercera comida sean mayores en energía y más equilibrada en macronutrientes. La educación e información nutricional es primordial antes de que empiece el mes de ramadan [14,15,16].

Conflicto de interéses:

Los autores declaran no tener ningún conflicto de interéses.

Agradecimientos:

Agradecemos a todos los voluntarios que han participado en la encuesta.

 

Referencias

1 – Aldouni A, Ghalim N, Saile R, Hda N, Parra HJ, Benslimane A. Beneficial effect on serum apo AI, apo B and Lp AI levels of ramadan fasting . Clin Chim Acta. 1998; 271: 179-189

2- Gerrero Morilla R, Ramirez Rodrigo J, Sanchez Caravaca A, Villaverde Gutierrez C, Ruiz Villaverde G, Pérez-Moreno BA. Dietary modifications, engaged in young muslims of Ramadan fatsing. Nutr Hosp 2009; 24(6): 738-43

3-  Oliveras Lopez MJ, Agudo Aponte E, Nietoguindo P, Martínez Martńez F, López García de la Serrana H, López Martínez MC.  Nutritional assessment in a Moroccan university population during Ramadan. Nutr Hops 2006; 21 (3): 313-6

4- Sobhani I, Riguand D, Merrouche M,  Vatier J. Les modifications digestives et nutritionnelles induites par le jeune du Ramadan, exigences méthodologiques et pertinence des observations scientifques. Gastroenterol Clin Biol 1997;21: 811 -812

5- Hussaini  NM. Dietary analysis of Muslim students.  J Islamic Med Assoc, 1982. October

6- Frost G, Pirari S. Meal frecuency and nutritional intake during Ramadan: a pilot study. Hum Nut Appl Nutr 1987; 41 (1): 47-50

7- Gharbi M, Akrout M, Zourai B. Food intake during and  outsider Ramadan. East Mediterr Health J 2003; 9(1-2): 131-40

8- Aldouni A, Ghalim N, Benslimane A, lecerf JM, Saile R. Fasting during Ramadan induces a marked increase in high – density lipoprotein cholesterol and decrease in low – density lipoprotein cholesterol. Ann Nutr Metab 1997;41 (4): 242-249

 9- Bensalama F, Hsairi M, Belaid M, Belaid J, Achour N, Achour A, Nacef T. Les dépenses et la consommation alimentaire chez les sportifs lycéens pendant et en dehors du mois de Ramadan, effet du jeune sur la performance. Tunis Med 1993; 71 (2): 85-89

10- Nacef T, Slama B, Abid M, Ben Romdhane H. Ramadan et activité physique. A propos d’une étude au lycée sportif de Tunis. Médecine du sport 1989; 5: 230-231

11- laranaga IJ, Carballo JM, Rodriguez MM, Fernandez JA. Dietética  y dietoterapia. Madrid: McGraw – Hill-Interamericana, 1997

12 – Nomani MZA, Baloch SK, Siddiqui IP. Changes in serum cholesterol level and dietary vegetable fat at restricted energy intake condition during Ramadan Fasting. Int J Sci Tech 4: 30-36

13-El Mansouri I, Bendahmane A, Badre W, Bellabah A, Cherkaoui A. Mesures hygieno–dietetiques et Ramadan. Espérance médicale 2005;12(120): 465-468

14- Boulter PR, Spark RF, Arky RA. Effect of aldosterone blockade during fasting and refeeding. Am J Clin Nutr 1973;26 (4): 397-402

15- Nomani MZA. Diet during Ramadan. Int J Ramadan Fasting Res 1999;3:1-6.

16- Sobhani I, Riguand D, Merrouche M, Vatier J. Les modIfications digestives et nutritionnelles induites par le jeune du Ramadan, exigences méthodologiques et pertinence des observations scientifiques. Gastroenterol Clin Biol 1997; 21: 811-812

ayuno. Ramadán. proteínas. dieta.
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